Cesáreo Espinal Vásquez: General en Jefe José Francisco Bermúdez 

Compartir
 

El General en Jefe del ejército de Oriente y General en Jefe de Carabobo, doblemente General en Jefe de la Independencia, paladín de nuestra gesta emancipadora, nació en un bello poblado fresco y de fértiles campos, San José de Areocoar, parroquia foránea de la ciudad de Carúpano, el 23 de enero de 1782,  en donde su familia de Cumaná, el padre Francisco Antonio Bermúdez de Castro y Casanova y la madre Josefa Antonia Figuera de Cáceres y Sotillo Verdes y sus hermanos, se residenciaron  huyendo de los temblores en la ciudad de Cumaná.  Desde niño se mostró hábil y emprendedor, siendo adolescente se desarrolló de contextura corporal fuerte y de alta estatura. El 27 de abril de 1910, al grito de independencia, recorrió las calles y poblados llamando a la gente unirse a la declaración republicana, siendo llamado José Francisco “pueblo”.   Al mando del Coronel Vicente de Sucre, padre de “toñito”, así llamaba al Gran Mariscal de Ayacucho, actuó en la llamada “conspiración de los Catalanes, el 6 de marzo de 1811 iniciada en el Castillo de San Antonio y en Barcelona por estar en contra de la independencia y en junio de 1812, ingresa al ejército con el Despacho de Subteniente. Debido la capitulación firmada por el General Miranda y Monteverde el 25 de julio de 1812, los realistas iniciaron persecución y muertes a los patriotas y muchos se fueron a la Isla de Trinidad perseguidos por los realistas Zuazola, Cerveris y la Hoz; luego 45 jóvenes patriotas, entre ellos.

José Francisco Bermúdez, Santiago Mariño, Antonio José de Sucre, Manuel Piar, Manuel Valdez, Juan Baustista Vidau, Gaspar Marcano, Casimiro Isava,  reunidos en el islote de Chacachacare, posesión inglesa entre Trinidad y Guiria,  donde residía Concepción Mariño,  firmaron en Acta lo que se ha llamado, la segunda declaración de independencia y juraron: “Violada por el Jefe español Domingo Monteverde la capitulación que celebró con el ilustre General Miranda, el 25 de julio de 1812 y considerando que las garantías en aquel solemne  tratado  se han convertido en cadalsos, cárceles, persecuciones, fusilamientos y secuestros, sufridos por el mismo general Miranda, hemos decidido invadir a Venezuela hasta vencer o morir. Fue designado el General Santiago Mariño, Jefe Comandante y a José Francisco Bermúdez, Secretario y arribaron a Guiria el 13 de enero de 1813, huyendo el jefe realista Juan Gabazo para Irapa, pueblo que fue tomado por José Francisco Bermúdez y su hermano José Bernardo Bermúdez tomó Maturin el 2 de febrero, con la lamentable noticia de que fue apresado y ahorcado. Monteverde el 25 de mayo pretende rescatar a Maturin pero es derrotado por Manuel Piar, siendo reconocida la participación de las mujeres patriotas con Juana Ramirez, (“Juana la Avanzadora”). El 19 de agosto de 1813, fue libre por la Campaña “Inolvidable”,  el oriente de Venezuela, menos Guayana, que en 1817  Carlos Manuel Piar, derrotó a los realistas.  La  campaña

Admirable comandada por Simón Bolivar, se inició el 14 de mayo de 1813 y el 6 de agosto de 1813 con el título de Libertador fue recibido con honores en Caracas. Iniciándose la segunda República. Perdida la batalla de La Puerta el 15 de junio de 1814 y ante el avance de Boves a Caracas, el 7 de julio de 1814, Bolívar y más de 20.000 personas huyen hacia el oriente que está libre de realistas. Bolívar el 7 de septiembre de 1814, dicta el Manifiesto de Carúpano. Algunos se quedaron en Barcelona el 27 de julio de 1814 y ahí se dispersaron lo que quedaban, habían muerto más de 10.000 personas. Bolívar en todas las penalidades sin recursos ni tropas va a Haiti y el 2 de enero de 1816 tiene su encuentro con Alexandre Petión, quien le ofrece armas, barcos y tropa con la condición que obtuviera la independencia de los pueblos y acabara con la esclavitud. La expedición de Los Cayos de San Luis, se inicia en los primeros días del mes de 1816 y participaron Santiago Mariño, José Antonio Anzoátegui, Manuel Piar y más de 20 patriotas, su destino fue hacia la isla de Margarita, arribando el 2 de mayo librando la batalla naval de Los Frailes, el general  Juan Bautista Arismendi, quedó Jefe de la Guarnición y Bolívar se trasladó a Carúpano, dictando el Manifiesto de Carúpano y proclamó la abolición de los esclavos. En esa expedición no participó el general Bermúdez. La expedición de Los Cayos va a Ocumare de la Costa y se produce grave descalabro a los patriotas. Bolívar, retorna a Haiti y se prepara la segunda campaña, llamada, la expedición de Jacmel, el 28 de diciembre de 1816 arribando a Juan Griego pero continuando a Barcelona, llegando el 31 de diciembre e instalar el Cuartel General con miras a proseguir a Caracas, pero por inconvenientes desistió del plan y se trasladó a Guayana. En Barcelona, Simón Bolívar, tomó el Convento de San Francisco de las misiones Hermanos Menores Recoletos e instaló el Cuartel General el 31 de diciembre de 1816. El 7 de abril de 1817, las tropas españolas toman el Cuartel General llamada la Casa Fuete y mueren más de 1.500 personas civiles y militares patriotas; el General Pedro María Freites es detenido y fusilado en Caracas el 17 de abril y es digna la vida de María Eulalia Ramos de Chamberlein. Bolívar sitiado en la Casa Fuerte, es auxiliado por Bermúdez quien se traslada en su forma impetuosa desde Cumaná al grito, aquí va el General Bermúdez y ante esa acción indetenible de la tropa de Bermúdez, los realistas abandonan el sitio. Bolívar, el Libertador sale al encuentro de Bermúdez, a pesar de sus desavenencias en Guiria, le dice: “General Bermúdez, permítame abrazar al Libertador del Libertador”.

Unidos el ejército occidental al mando del Libertador Simón Bolívar y el ejército de oriente al mando del General en Jefe Santiago Mariño, se planifica la segunda batalla en Carabobo. El 24 de junio de 1821, bajo una coordinación estratégica, Bolívar y Mariño, con 10.000 efectivos de infantes y jinetes, se establecieron tres divisiones: la primera al mando del general José Antonio Páez; la segunda con Manuel Cedeño y la tercera, Ambrosio Plaza. Las tropas realistas comandada por el mariscal de campo, Miguel de la Torre. El batallón Británico fue puesto a la orden de Páez en la primera división.

El divertimiento de Bermúdez para el triunfo de la Batalla de Carabobo que selló la independencia de la patria. Para la batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821 se unieron al ejercito de Bolívar de la Campaña Admirable y el de Mariño de la Campaña Inolvidable; occidente y oriente; el general José Antonio Bermúdez, no asistió al encuentro, su misión fue distraer cuatro batallones realistas que iban al campo de Carabobo, desde Caucagua, Guatire, Guarenas, valles de Aragua y Caracas hasta el calvario donde fue derrotado por el español Coronel Pereira, al estar agotadas su tropa, quien con las acciones envolventes de distracción y confusión, no pudieron engrosar las tropas realistas ya acantonadas en Carabobo bajo el mando del General realista, Miguel de la Torre. Simón Bolívar, el Libertador, habiendo triunfado en Carabobo, madre las batallas que dio punto final a los realistas, solicitó el ascenso del General Bermúdez a General en Jefe, es así, que fue doblemente General en Jefe, manifestándole con gran emoción “Las glorias de la inmortal batalla de Carabobo, no me pertenecen, son glorias de usted General Bermúdez. Carabobo es Carabobo, por usted General Bermúdez”.

El Carupanero General en Jefe José Francisco Bermúdez, paladín de la patria, en esta apretada semblanza,  falleció el 15 de diciembre de 1821.

En el aniversario de su nacimiento, hace 241 años “no muere, quien no puede morir, vive para siempre en los corazones agradecidos.

General Bermúdez, permítame abrazarlo, usted es el Libertador del Libertador…. La glorias de Carabobo no me pertenecen, son suyas General Bermúdez.    Simón Bolívar.

cjev34@gmail.com