Movistar les cuadriplicó los pinchazos a los teléfonos venezolanos a petición de Nicolás Maduro

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En 2016 las peticiones del régimen bolivariano para intervenir números de ciudadanos fueron de 234.932. En 2021 este indicador se situó en 861.004

Venezuela ha multiplicado por cuatro las peticiones a Telefónica para intervenir números de teléfono de ciudadanos del país. Si en 2017 se produjeron un total de 234.932 solicitudes, cuatro años después, en 2021, se registraron 861.004, tal y como refleja el informe de transparencia del operador de telecomunicaciones español, publicado recientemente.

El régimen de Nicolás Maduro incrementa de esta manera el control sobre los ciudadanos del país, y lo hace a través del operador español, que está obligado por ley a cumplir con la regulación del país. Entre las autoridades competentes para solicitar las intercepciones se encuentra el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (previa solicitud del Ministerio Público y autorización del juez correspondiente).

La compañía pone a disposición de los ciudadanos del país latinoamericano servicios como Internet móvil, televisión satelital y telefonía móvil y fija

La normativa del país regula la recopilación o captación de datos personales de los solicitantes de los servicios de telefonía móvil y telefonía fija a través de redes inalámbricas o número no geográfico con servicio de voz nómada. A continuación, se adjunta la evolución de solicitudes de intervenciones de números telefónicos desde 2016.

La-Telefonica-de-Espana-en-Venezuela
La-Telefonica-de-Espana-en-Venezuela

El Grupo Telefónica ofrece telefonía móvil en Venezuela desde el año 2005. La compañía pone a disposición de los ciudadanos del país latinoamericano servicios como Internet móvil, televisión satelital y telefonía móvil y fija. En 2021 los ingresos del operador dirigido por José María Álvarez-Pallete en Venezuela ascendieron a 82 millones de euros, mientras el OIBDA sumó 40 millones de euros.

Villarejo duplica las peticiones a Telefónica en España

José Manuel Villarejo, el controvertido excomisario ligado al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha provocado cambios en el formato en el que se solicitaban judicialmente los pinchazos, intercepciones e investigaciones en el ámbito de las comunicaciones telefónicas en nuestro país.

“El proceso anterior era muy poco claro y no permitía tener un control exhaustivo sobre las peticiones de información de intercepciones de teléfonos fijos y móviles. Es algo que se puso en negro sobre blanco con el caso Villarejo”, auguraban a este diario hace unos días fuentes del ámbito de la Justicia.

En 2016 el número de peticiones de pinchazos en España fue de 44.599, mientras en 2021 fue de 111.910. Prácticamente se han duplicado

Esta situación provocó que hace cinco años, allá por 2017, se modificara la forma en que se solicitaban los pinchazos o investigaciones sobre teléfonos. “El caso Villarejo fue el que provocó el cambio en el envío de los mandatos para realizar intercepciones telefónicas. Hasta entonces era un cachondeo cómo se solicitaban las investigaciones o el acceso a los datos asociados a una línea telefónica”, explican las mismas fuentes.

Una vez aprobado el nuevo formato, las peticiones para realizar intercepciones telefónicas se han visto duplicadas. Es algo que queda patente en el informe de transparencia anteriormente citado.

La corporación azul refleja en el documento la incidencia de este nuevo sistema de petición de mandatos en los datos registrados en los últimos años. En 2016 el número de peticiones fue de 44.599, mientras en 2021 fue de 111.910. Prácticamente se han duplicado. Esto se debe a que anteriormente se incluía en una misma petición la intercepción de varias líneas, mientras ahora las solicitudes se deben registrar prácticamente una a una.

Marcos Sierra – Vozpópuli