Por la guerra en Ucrania en Túnez están racionando la venta de comida

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La economía de Túnez se halla en la cuerda floja desde hace años, y la guerra de Ucrania no ha hecho más que agravar sus problemas.

Los problemas son de tal calibre que desde marzo se ha impuesto el racionamiento de algunos productos básicos por problemas de abastecimiento. “Solo se pueden comprar dos kilos de arroz, de harina o de azúcar por persona. Pero al menos ahora ya no hay problemas con el pan”, explica Zied, propietario de un colmado de un barrio popular de la capital. Semanas atrás, se formaban largas colas para comprar el pan subvencionado, base de la dieta tunecina. Túnez, que importaba de Ucrania y de Rusia un 50% de su consumo de cereales, se ha visto gravemente golpeado por el conflicto bélico. El trigo que ahora se consume se importó antes del conflicto, pero los precios han subido y el país (de 12 millones de habitantes) no está en situación de pagar a crédito por sus problemas de solvencia. Sobre los problemas de abastecimiento planea una tradición de “revueltas del pan” cuando aumenta su precio.

Incapaz de recuperar las tasas de crecimiento previas a la revolución de 2011 —la previsión de este año es del 2,4%—, el país ha ido acumulando gruesos déficits públicos, y ahora su deuda pública ya supera el 90% del PIB. Antes de finales de año, deberá cubrir un agujero presupuestario de unos 4.000 millones de euros, algo más complicado ahora por la decisión de la agencia Fitch en marzo de degradar la solvencia del país al nivel de los bonos basura. La factura energética se ha multiplicado en paralelo al precio del petróleo, subvencionado en Túnez, ya que en el presupuesto se calculaba sobre una base de 60 dólares el barril, lejos de los 114 actuales. El Gobierno, además, ha subido el precio de la electricidad.

Las subvenciones que concede no pueden absorber todo el incremento de los precios. “En el último mes y medio, la gasolina ha subido ¡cuatro veces! Pero nuestras tarifas hace 10 años que no se mueven”, se queja Kamel, un veterano taxista. En un país donde el salario mínimo es de 403 dinares (125 euros), la inflación asciende al 7,5% y el paro juvenil al 40% en muchas regiones, amplios sectores de la sociedad se encuentran en riesgo de sufrir malnutrición si la situación económica empeora.

El País de España