La oposición debería acompañar a los más vulnerables su dolor y no ser unos turistas, dijo Jesús Chúo Torrealba

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El periodista Jesús «Chuo» Torrealba dijo que en Venezuela debe surgir una fuerza de cambio popular que comunique desde y para los más vulnerables y subrayó que tras 23 años de fracasos, la oposición debe reformular objetivos y ofrecer una narrativa política a los ciudadanos: Debería acompañarlos en su dolor, y no ser un turista.

Para Torrealba es primordial entender que antes de producir y dar a conocer un mensaje al país, se debe tomar conciencia de que hay que tener objetivos claros y condenó que durante los últimos años, precisamente esa falta de narrativa política es la que ha dejado en evidencia los más grandes errores. «Hoy es indispensable reformular los objetivos de la lucha para tener una estrategia eficiente, para tener objetivos claros, hay que revisar una buena teoría del cambio, una teoría que exprese los dolores del país que somos y que además, esté en sintonía con el hemisferio y el planeta. Una teoría que supere las que han fracasado en 23 años. El oficialismo postuló una teoría del cambio a través de las expropiaciones, creyeron que poniendo un poder iluminado llegarían al reino de la justicia social y de la felicidad, y todos sabemos hoy cuál es el país que tenemos», expresó vía Zoom en un conversatorio del Ifedec.

«Es indispensable tener una estrategia indefectiblemente democrática. No es ser buenista, sino que el modelo que adversamos es claramente antidemocrático, en su práctica, en su discurso, es una visión antidemocrática y si quieres ser alternativa a eso, debes ser profundamente democrático y eso incluye, pero no se reduce solo a la vía electoral, a la toma del poder. Aquí debe emerger una fuerza de cambio popular que comunique para los pobres y para los empobrecidos, que sea solidaria con su dolor. Esto es fundamental hoy, y lamento mucho decir que esa fuerza es apenas un proyecto en construcción».

En este sentido, rechazó «ante fallas de gestión, hemos escuchado miles de veces que solo hubo un problema de comunicación, una falla comunicacional, intentando con excusas ocultar la verdad y violentar el derecho al ciudadano de tener información, además, reduciendo la posibilidad de que quienes están en el centro del poder aprendan de sus errores» y «en el caso venezolano, tenemos que esto ocurre en la clase política, tanto en la variante gobernera, como en la variante opositora, porque para ellos no se equivocan nunca. Sin embargo, la primera condición para aprender es asumir que se cometió un error».

No es posible tener una estrategia útil y eficiente si no hay objetivos claros. «Hay que tener una estrategia definida, porque sino no hay política exitosa, los discursos, omisiones, los silencios constituyen el día a día de la lucha para alcanzar objetivos, pero si los objetivos no están claros el final será desastroso. No es mi interés herir a nadie, pero si no es así, la política será absolutamente cambiante, irresponsable. Tendrás a un mismo actor llamando a votar y luego a la abstención, llamar a la insurrección masiva y luego a acciones como la Operación Gedeón; o pasar de negar la existencia de Maduro a clamar porque quieren dialogar con ese adversario que supuestamente no existía. Tanta incoherencia se mantendrá hasta que los seguidores estén desorientados y desmoralizados».

Sin embargo, precisó que no basta con buena comunicación porque debe haber una narrativa, la comunicación es una táctica política, no una herramienta. «Sin una política que comunicar no hay comunicación política, no hay mensaje a la nación. El mercadeo político existe y pone instrumentos y tecnologías útiles para operar sobre ellas, pero es demasiado importante entender que esto es para apoyar a la política, no para sustituirla. Debemos tener políticos hábiles, modernos, inteligentes para entender que existen diversas herramientas más allá de la intuición y el sentido común y esas herramientas no sustituyen a la política».

En este sentido, Torrealba recalcó que antes de ofrecer un mensaje distinto al país, la clase política debe construir una relación orgánica, respetuosa, una relación de abajo hacia arriba, de adentro hacia afuera con la población. «No es una relación de turista, sino de compañero en el dolor y de rutero en la esperanza».

Noticiero Digital