Ramón Martínez en visita a los ambulatorios de Cumaná: “Dignificaré el salarios de los profesionales de la salud y llevaré sus sueldos a 300 dólares para mejorar su calidad de vida”. Videos

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“He recibido el ofrecimiento de 1.500 lentes intraoculares para atender una rémora a pacientes de presbicia y catarata, que vienen perdiendo la visión paulatinamente en el estado Sucre.

Este jueves de 16 de septiembre el Doctor Ramón Martínez, quien es candidato a la gobernación del estado Sucre, en una gira relámpago casi de 7 horas ininterrumpidas, realizó una visita e inspeccionó la situación de carestías que presentan una de sus primeras obras emblemática de su gestión política administrativa: los ambulatorios que funcionaban 24 horas.

La jornada se inició a muy tempranas horas de la mañana en la comunidad del “Peñón”, parroquia “Valentín Valiente”, del municipio Sucre, donde señaló que en los primeros 100 de su gobierno, la prioridad será el Sector que él representa; y como tal, iniciará por dignificar el salario de los profesionales de la salud a quienes le llevará el sueldo a 300 dólares para mejorar su calidad de vida; para que puedan prestar un servicio con eficiencia y cualidad.

Dijo que su preocupación era como gobernar en tiempo de crisis financiera; y en ese sentido venía haciendo contactos con centros económicos de la Comunidad Económica Europea y con los propios Estados Unidos de Norteamérica, a fin que estos realicen aportes necesarios para resolver y solventar temas sensibles en el área de salud, como lo es, no sólo el equipamiento, sino, Dijo: “He recibido el ofrecimiento de 1.500 lentes intraoculares para atender un rémora a pacientes de presbicia y catarata, que vienen perdiendo la visión paulatinamente en el estado Sucre.

También visitó los ambulatorios “Salvador Allende” en la población de “Caigüiré”, Parroquia “Valentín Valiente”, en “Las Palomas”, y el Dique de la parroquia Santa Inés, en el “Cumanagoto” de la parroquia, “Ayacucho”, el de “Fe y Alegría, “La Llanada”; y finalizó en el de “Brasil” de la parroquia Altagracia, donde juramentó a todos presentes, para que asumieran que en su gestión na habría revanchismo de ningún tipo, que no haría lo que hicieron él, separarlo de sus hijos por más de trece años, que en su gobierno, “no habría ni perseguidos, ni perseguidores”. Concluyó.