La agenda globalista, la supresión de la población.. Dios y los sentimientos encontrados de los seres queridos que se van

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Estuve pensando para escribir esta nota de recordación hacia dos personas que estuvieron cerca de mis sentimientos. El primero mi primo ramón Acosta, quien se desempeñó con un emprendedor y mecánico en Cumaná: hombre honesto, de modesta familia; quien tuvo la oportunidad de construir una familia de bien, para beneplácito de sus dos hijas; el profesor Francisco Cova, quien fuera mi profesor de piano durante el tiempo que estudié música en el Escuela Normal, Pedro Arnal, de donde egresé como Maestro del área; quienes, hasta hace poco estuvieron entre nosotros, apostándole a la vida, como hoy lo hace casi toda la población mundial en medio de esta tragedia, que significa estar viviendo en una pandemia.

Mi estimado profesor de piano
Recientemente, haciendo un arqueo bibliográfico para realizar una tarea académica en una maestría que estoy cursando, pude encontrarme con una lectura del laureado escritor colombiano Adolfo Carvajal, autor del cuento: “El desencanto de la eternidad” (1994), segunda edición en 2011. Traducida al italiano por Viviana Rivera como tesis de grado en la Universidad de Udine, comparto la reflexión que sostiene, apropósito del tema pandémico, que en el marco del “Covis19”, que algunos han dado por llamar el “Virus Chino”, por haberse producido en ese país asiático, el cual se le estima, la más alta demografía mundial, (600 Millones de habitantes), refiere en su artículo: “Las Pestes Bíblicas”, que “las epidemias al parecer son inevitables”, en contraste con algunas opiniones; y u omisiones de quienes practicaban una vida productiva, sin considerar su rededor o ambiente, entronizado por una guerra bacteriana con fines hegemónicos; que sigilosamente se venía dando con la anuencia velada de organismos hemisféricos; y que la misma tiene el objetico como toda peste de suprimir la población el planeta.

Ramón Acosta mi primo querido
Dice el escritor Carvajal, nacido en de Cartagena de Indias, que el coronavirus- a su parecer- es una de las Pestes, que alberga símiles matices, distintivos a las epidemias que nos remonta a las plagas bíblicas de Egipto, descritas en el libro del Éxodo del Antiguo Testamento: “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis, está firme y ved la salvación que Jehová hará hoy con nosotros. Porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca jamás para siempre los veréis”. Éxodo. 14:13.
La inquebrantable Fe de Moisés inyectada a su creyente pueblo venía de lo “Alto”; y en eso, argumentó su determinación para vencer la adversidad de un tiempo de abominación, cuando en esa misma temporalidad espacial, recoge en el “Pentateuco”: primeros 5 libros de la Biblia. “Jehová peleará por vosotros; y vosotros estaréis tranquilo”, “Entones Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen”, “Y tú alza tu vara y extiende tu mano sobre mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco”. Éxodo. 14:14 al 15