Venezuela en la encrucijada por Nelson Morán

  

Desde hace algún tiempo, digamos unos dos meses, en el mundo comenzó a manifestarse algo que venía asomándose desde el último trimestre del año pasado (2019); y nadie decia nada, ni siquiera se anunciaba la existencia de una mortal enfermedad, muy agresiva; por ello, hoy, las acusaciones abundan en todos los sentidos.


Bueno, es el caso que comenzando esté año (2020) comienzan en Whuan, provincia de China, a proliferar informaciones de un virus mortal, lo llaman “Coronavirus o COVID-19”. Su expansión y contagio es rápido; se inicia la emisión de datos: Contagiados, en terapia, definiciones.

El virus no se queda en China y se expande a otros países, se le llama entonces el “Virus Chino”; Europa sufre sus efectos con graves consecuencias, América del Norte también, Latinoamérica igual, en una situación crítica, por las condiciones de vida imperante en nuestros países. Y aquí tenemos el Virus en Venezuela, donde ya por si sobrevivir es un acto de heroísmo.

Nos llega el Covid-19, encontrándonos en una situación desfavorable, donde tenemos bastante tiempo peleando por sobrevivir, como ya hemos dicho; luchamos por cambiar nuestras deplorables condiciones de vida (para la gran mayoría), por salir de la presente crisis que nos daña en todo ámbito, por disfrutar de una vida plena y por el cambio político. Trabajamos por tener acceso a servicios públicos eficientes, de calidad, por viviendas dignas de verdad, trabajo y remuneración que permitan satisfacer nuestras necesidades, garantías de una vida con seguridad y protección social, con libertad de expresión y circulación, así como el pleno ejercicio de las garantías y derechos constitucionales, derecho a la protesta libremente, a decidir democráticamente nuestro destino sin trampas ni tramoyas.

En verdad, queremos decidir nuestro destino, pero eso sí, en igualdad de condiciones, sin odiosos ventajismos para quienes detentan el poder en contra de la voluntad popular; la confrontación debe ser en igualdad de condiciones, donde el desgobierno no utilice el poder del Estado a su favor, ni ponga a su servicio las instituciones e infraestructura del mismo. Para ello, para que la competencia sea entre pares, deben abandonar y cesar la usurpación; y esto no es un cliché ni un eslogan vacío; vamos a medirnos en igualdad de condiciones, ya pasó el tiempo cuando y que “lo nombraron Vice”, para el abuso.

Pero no nos anclamos aquí; la pandemia obliga a practicar medidas para combatirla y al mismo tiempo proteger a la población.

Presentándose entonces una situación dilematica y más que compleja, diríamos transcompleja, y en esos mismos términos debe ser la respuesta para solucionar la crítica situación que padecemos.

Veamos algo de ella:
– El desgobierno, para identificarlo, logró dividir al sector de la oposición que tiene aún mayoría en la Asamblea Nacional (AN), construyó otra dirigida por él. Hoy existen dos, una con Juan Guaidó (JG) y la otra, títere del desgobierno con Luis Parra (LP) como supuesto Presidente, pero en la práctica hacen un uso abusivo de ella.
– El mismo desgobierno, desde hace un tiempo, trabajó y logró constituir un núcleo opositor con partidos tutelados (entre ellos hay divergencias y contradicciones) y así, también, constituyó una mesa o mesita, como le dicen, de diálogo. Ahí están, ocupados de los Presos Políticos, que es bueno, aunque tímidamente; pero se observa su tendencia favorable al desgobierno.

– La oposición (JG), hace intentos por materializar el apoyo a la población, y tiene que vencer muchos obstáculos para seguir adelante. Veremos qué pasa con el bono ofrecido, su cuantía que luce insuficiente y la necesidad urgente de ampliarlo a otros sectores, eso en cuanto a lo interno. Aunque existan voces disonantes.
– La situación de nuestros hermanos fuera del país.
En éste aspecto queremos ser lo más claros posible: Nuestros hermanos Venezolanos necesitan toda la ayuda posible, y ese puede ser un punto de encuentro; vemos cómo musulmanes, judíos y cristianos oran juntos; todas las instituciones del país, los dos gobiernos, los impuestos en la AN, los de la mesita y los factores de opinión independientes, todos pero todos, deben esforzarse en brindar apoyo, y después se verá como seguimos el camino, cada quien.
Debe evitarse el desalojo, los malos tratos y la violación a los derechos humanos a los Venezolanos en cualquier lugar del mundo (esto vale para todo ciudadano).

Es más, cada sector debe concertar con los gobiernos de los países donde residen Venezolanos, la actuación para favorecerles; los dos “gobiernos” tienen relaciones con países que dicen apoyarlos; bien, a través de las embajadas y organizaciones sociales pueden establecer mecanismos de asistencia, otorgarles aportes para evitar desalojos y que procuren su alimentación, esto por el tiempo que sea necesario y en cantidad económica según el país respectivo; al parecer el equipo con JG viene activando en esa dirección, veremos los resultados, y la actuación del otro.
Recordemos, además, la obligación de dichos países que recibieron dinero de organismos multinacionales a objeto de asistir a los migrantes Venezolanos. Ese dinero es para subvencionar y asistir a dicha población. Ejerzamos el seguimiento y hagamos los reclamos y propuestas necesarias.
En éste mismo orden, consideramos que toda persona tiene derecho a buscar un mejor destino, en consecuencia puede decidir dónde vivir, incluso fuera del país; y así mismo tiene derecho a regresar cuando lo desee.

La hiperinflación, donde nuestra moneda no existe y los alimentos se escapan, se hacen inaccesibles para cualquier mortal (ciudadano); donde el salario quedó pulverizado y las medicinas no pueden comprarse. Sin hablar de vivienda, vestido y transporte, menos de útiles escolares. Hoy no es tiempo de recreación ni de turismo.
– En fin, habitamos en un país donde trabajar no es atractivo, perdió su esencia, ya no dignifica a nadie, al contrario, contribuye a su degradación y subsecuente alienación, la que tanto criticamos y enfrentamos, y hoy reaparece como un fantasma más, de tantos. Al parecer nunca se fue.

Ese es el reflejo parcial del país, donde de una u otra manera convivimos; y que en estos días (más o menos a partir del 22-04-2020) se han presentado, con fuerza, protestas violentas en algunos lugares, saqueos por hambre; en el estado Sucre, Araya y Cumanacoa entre otros; en Monagas, Punta de Mata; En Barinas, Barinitas; en Bolívar, Upata; y otras partes del país; en otros lugares como Carabobo y Falcón, también presencia y problemas de narcotráfico; en Nueva Esparta, además, falsos positivos por parte del desgobierno, con oscuras pretensiones; y el gobierno local resistiendo con valor; aquí se necesita de la solidaridad activa.
La crítica situación del estado Mérida, la ausencia y destrucción de los servicios públicos, el “matraqueo” por parte de los encargados de atender a la población, la crítica situación de los productores del campo.
En Táchira la situación no es diferente, además de ser punto fronterizo y los problemas relativos, los productores están en agonía.
Trujillo, vive una situación similar, productores del campo desesperando y en quiebra.

En estos momentos, 12:28 Hs del 24-04-2020, siguen llegando informaciones de saqueos, en Upata, un muerto, lamentablemente, y 32 heridos, negocios destruidos y detenidos; estos impostores tienen récord en detenciones populares.
Cumanacoa, negocios destruidos, heridos y presos
Supuestos conatos de saqueos en Maturín, no ahondamos hasta obtener más información, falta verificar.

Queremos dejar claro que los saqueos no necesariamente desembocarán en las gestiones del cambio necesario, a nuestro entender son indicadores del malestar popular y que se pueden convertir en caldo de cultivo de protestas a otro nivel.

Así, a grandes rasgos, se ve como está nuestro país, luchando por salir vencedor, y seguro que lo lograremos, vamos a vencer y vamos a cambiar, vamos a salir de toda esta maldad que nos acecha.

Está encrucijada nos presentará un camino y lo andaremos hasta lograr el rescate y reconstrucción de Venezuela, así será.

En este sentido, las organizaciones y movimientos sociales tienen un papel importante que cumplir, y a ello las convocamos, construyamos espacios de encuentro, tejamos el entramado de redes sociales que desemboque en la gran red de la unidad, en la que estén presentes múltiples modos de pensar; así como una diversidad de opiniones y contradicciones dialécticas, que posibiliten la comprensión de nuestra realidad, de la transcomplejidad presente en la cotidianidad.

En este orden las organizaciones sociales como FUNDAPROV (Fundación para la Protección a la Vejez) y el Movimiento de Ciudadanos REMO (RESCATEMOS MONAGAS) vienen a constituir dos instancias al servicio de los hombres y mujeres de esta tierra de gracia; uno de carácter nacional, el primero, y el otro local.

Movimientos e iniciativas cómo estás son importantes como espacios organizativos que ayudan a empujar para salir de la encrucijada, donde estamos como estancados.

Una cosa es segura, saldremos adelante, y así será, con el esfuerzo de todos.

Maturín; 24-04-2020
Nelson A. Morán Guilarte
[email protected]

Luis Antonio Carvajal Chacón

Compartir

Sobre el Autor

Luis Antonio Carvajal Chacón
Licenciado en Comunicación Social Universidad Cecilio Acosta del Zulia Locutor y Moderador de Radio y Televisión en el Estado Sucre CNP: 21.184